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miércoles, 19 de agosto de 2009

¿Se puede tener una teoría de la Física que lo explique TODO?

Ese es el Santo Grial de la Física moderna. Lograr una “Teoría de Todo”. ¿Pero qué quiere decir semejante afirmación de arrogancia científica? ¿Pueden de verdad los físicos tener éxito en lograr volverse tan omniscientes como Dios y saberlo todo?

Hawking TOE Claro que NO. Eso es una idea absurda. Nadie, (ni Dios), puede saberlo y entenderlo todo. Hay demasiadas cosas en el todo. Y la cantidad de información que se necesitaría para entender por un instante todo lo que existe necesitaría de una super-computadora más grande que todo el universo para guardarse y procesarse. Así que ni aún teniéndolo todo podríamos entender todo por todo el tiempo.

¿Y qué es entonces lo que pretende una “Teoría de Todo” en la Física? Es entenderlo todo en principio, y no en la práctica. No entender todo lo que pasa, sino entender la base fundamental de lo cual se forma todo. La filosofía detrás de este programa está en la doctrina del Reduccionismo. El reduccionismo en la física dice que si entiendes bien los quarks, los leptones y las 4 fuerzas fundamentales (gravedad, electromagnetismo, y las fuerzas nucleares fuerte y débil), así como el espacio y el tiempo en donde interactúan y se desenvuelven, pues ya entiendes los bloques básicos de lo que se forma todo lo demás.

Para los físicos el universo es como un Gran Juguete de Lego, esos bloquecitos plásticos de colores con los cuales puedes formar castillos, dinosaurios, islas, aviones, tanques, naves espaciales, y todo tipo de formas ingeniosas y diferentes.

Si entiendes los quarks y las fuerzas nucleares puedes entender como formar protones y neutrones. Si entiendes los protones, neutrones, electrones y la fuerza electromagnética sabes como construir todos los átomos de todos los elementos de la Tabla Periódica. Con dos o tres de estos elementos y la fuerza de gravedad  puedes construir estrellas, galaxias, y casi toda la belleza inagotable que ve el Hubble en un pedacito chiquititito del cielo nocturno. Espera a que unas cuantas de esas estrellas se vuelvan supernovas para que vomiten todos los demás elementos a nubes interestelares y en una próxima generación tendrás nuevas estrellas con planetas como la Tierra.

De los átomos en estos planetas se forman moléculas simples como el agua, ácidos, bases, o los silicatos de las rocas con todas sus interacciones y reacciones químicas entre ellos. Ahí tienes ya que de la Física salieron la Astronomía, la Química y la Geología. Añade calor del sol (que viene como producto de la fusión nuclear entre átomos), y pon el aire y el agua a circular, y ya tienes evaporación, erosión, lluvia, huracanes, sequías, nieve, y todos los climas de la Tierra. De la Física sale la Oceanografía, la Hidrología, la Meteorología, y todas las demás Ciencias Ambientales y de la Tierra.

Espera varios billones de años y por medio de la radiación ultravioleta del sol con la energía de rayos en las tormentas verás que en los mares se forma una sopa cada vez más grande de moléculas orgánicas a base de carbono. Alcoholes, ésteres, aminoácidos, y polímeros nos dan la química orgánica. Unas de estas moléculas se vuelven autoreplicables y luego capaz de guardar información codificada en pedazos de bases nitrogenadas que forman largas cadenas , y se forman los precursores del RNA y el DNA. Ahí tienes los principios de la vida y la genética.

Añade la selección natural darwiniana que ocurre cuando la competencia por bloques moleculares básicos hace imposible que todos estos replicadores bioquímicos se puedan reproducir ilimitadamente, y en solo unas cuantas generaciones nuestros ya conocidos DNA y RNA ganan la carrera armamentista molecular del mejor replicador de códigos químicos del planeta. Estos se subdividen en genes que son la unidad base de la reproducción y que compiten entre sí ferozmente por sobrevivir en subsiguientes generaciones. Esto lleva a la evolución biológica y los genes empiezan a formar colonias y grandes tanques celulares y multicelulares para poder ganar la batalla por la existencia. Se desarrollan las especies que conocemos si ganaron, y las que se extinguieron si perdieron la guerra. De la Física salen la Biología, la Botánica, la Zoología, y la Paleontología.

Para controlar animales móviles cada vez más grandes, fuertes y versátiles, que viven en una eterna competencia feroz por comerse unos a otros (y evitar ser comidos por los demás) se desarrollan grandes computadoras, y complejos sistemas de comando y control de los tanques biológicos de los genes, conocidos como cerebros y sistemas nerviosos centrales.

Unos cuantos monos desarrollan una inteligencia y capacidad creativa en sus cerebros que les permite imitar, intuir, imaginar y desarrollar lenguaje. Se crean los memes. Una nueva clase de replicadores que pueden pasar de cerebro a cerebro y que constituyen la cultura humana. Los humanos se unen en tribus y sociedades y crean leyes, costumbres, religiones, instituciones grupales y sociedades. Las sociedades se distribuyen el trabajo y la producción material e intelectual y se forman ciudades. Las ciudades forman y se agrupan en países y estados.

great_chain_of_being De la Física sale la Química. De la Química sale la Genética. De la Genética sale la Inteligencia. De la Inteligencia sale la Psicología y la Medicina. De la Psicología sale la Cultura y la Civilización. De la Civilización salen la Historia, la Política y la Sociología. Esa es la gran cadena del reduccionismo científico materialista. Y por eso es que a la teoría física de las piezas iniciales se le llama “Teoría de Todo”. Porque todo lo que existe se hace de agregados cada vez más grandes y complicados en niveles que se montan unos sobre los otros como los pisos de un edificio.

Claro esta visión es extremadamente controversial y no la cree todo el mundo. Particularmente muchos científicos sociales de la psicología para arriba. Muchos argumentan que el reduccionismo no sirve de ahí en adelante porque las emociones, las ideas, la creatividad y el libre albedrío de las almas humanas son fenómenos cualitativamente diferentes y mágicos que no se pueden reducir a meras interacciones eléctricas entre neuronas. Nosotros somos más que nuestros cerebros. En la conducta humana hay una propiedad emergente que no se puede reducir a las piezas del nivel inferior. El todo humano es más que la suma de las partes.

Y es verdad. Todavía no hemos podido reducir las sensaciones, pensamientos y conductas humanas a interacciones neuronales  y bioquímicas. Pero cuando hay fenómenos misteriosos como éstos en una teoría científica incompleta aún se pueden deber a 3 posibles razones:

  • Es imposible derivar esto de los principios más básicos no importa cuanto se trate. Estos fenómenos requieren de otra teoría fundamental diferente a la que usamos abajo.
  • Es imposible derivar estos principios por consideraciones prácticas, aunque sí son derivables en principio. Se necesitaría una computadora más grande que las que tenemos, datos de una resolución que no podemos conseguir, experimentos ilegales, antiéticos o demasiado costosos para determinar las partes necesarias de la teoría, u otras limitaciones de naturaleza práctica y no teórica.
  • No hemos podido derivar aún estos fenómenos de los del nivel inferior porque somos muy ignorantes todavía, y no sabemos como hacerlo. Pero con un poco de tiempo, esfuerzo e investigación podremos lograr derivar las relaciones entre los niveles en un futuro.

knqc A esta etapa tan temprana del juego es imprudente decir que el reduccionismo ha fallado y estamos en la primera de estas situaciones. Yo me inclino filosóficamente a creer en la última de las 3 posibilidades. Es cuestión de tiempo antes de que o los geneticistas y neurofisiólogos entiendan bien como funciona y se desarrolla el software cerebral que produce nuestra alma y nuestra conciencia, o los científicos y geeks de computadoras logran reproducir el proceso creando verdaderas inteligencias artificiales en computadoras cuánticas de microprocesadores de silicón.

Y la gran cadena del reduccionismo científico se establecerá nuevamente como paradigma universal de investigación en todas las ciencias. Claro, no podemos cantar victoria todavía porque aún no tenemos una sola teoría autoconsistente y coherente de “todo” en la zapata. Y aún no tenemos los planos completos de como construir los pisos del rascacielos de la ciencia desde el piso de la biología para arriba.

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miércoles, 3 de diciembre de 2008

¿Puede la ciencia explicarlo todo?

Perdonen la desaparición de tantos días sin bloguear pero entre la depresión post-electoral y el mucho trabajo acumulado de asignaciones, exámenes, clases y comités que tenía pendiente por estar politiqueando pues se me hizo imposible. Pero ya estoy de vuelta con más bríos e ideas locas en las fronteras de la ciencia y la política social.

En el artículo de hoy le meteremos mano de forma rápida y poco rigurosa (pero divertida) a una pregunta filosófica muy importante de la modernidad. Nadie duda del poder de la ciencia para explicar fenómenos naturales y cósmicos de forma matemática y precisa, con predicciones asombrosamente exactas, y produciendo tecnología cada vez más sorprendente y poderosa. Pero mucha gente, (incluyendo académicos respetables en las humanidades y las ciencias sociales) creen que estos éxitos de la ciencia moderna están limitados a cosas muertas, y esencialmente sencillas y repetitivas en la naturaleza no humana.

En mi curso sobre cosmología y orígenes del universo estábamos examinando de donde salió la inteligencia de los humanos. ¿Cuándo fue que empezamos a hablar, a comunicarnos, a ser creativos, a tener arte, música y cultura, a tener empatía con los demás, a desarrollar ideas de moral y responsabilidad? En fin, ¿Cuándo y de donde salió el alma humana que nos diferencia de los gorilas y los chimpancés? La pregunta está de esa forma porque ya toda persona culta y sensata acepta que las ideas sobre la evolución de Darwin están esencialmente correctas, y es cierto que los hombres vinimos de monos o primates parientes de estos como Homo Abilis, Australopitecos, Cromañones o Neandertales. Pero ninguno de estos, ni los chimpancés con los que compartimos sobre 99% de nuestro genoma, parece haber tenido ni remotamente la inteligencia y la capacidad creativa y cultural del Homo Sapiens. Toda la evidencia arqueológica parece indicar que hace unos 60,000 años en África ocurrió un "Big Bang" en la mente de nuestros antepasados primates, y nuestro cerebro fue el resultado de una mutación que cambió el "sistema operativo" de nuestra computadora neuronal para producir conecciones mas rápida y versátilmente que los cerebros anteriores. No cambió ni el tamaño del cerebro ni la estructura biológica de las neuronas. Cambió algo misterioso en el "software" cerebral que le dice a las neuronas cómo y cuando hacer conecciones con otras de forma coordinada entre millones de éstas. Este tipo de "software" mutante parece ser responsable de la creatividad, la capacidad de desarrollar lenguaje, y la creación de la nueva evolución memética que cambiaría profundamente no solo a nuestra especie sino al futuro de toda la vida en este planeta.

Este tipo de fría explicación evolutiva no es del agrado de muchos. A decir verdad, es una explicación bastante preliminar e incompleta ya que no solo no sabemos cual es ese "software" cerebral misterioso, realmente no sabemos ni cómo funciona el cerebro y ni siquiera cómo funciona una neurona sola, ni los mecanismos biológicos de diferenciación celular, ni como se codifican éstos en nuestro DNA. Pero a las personas de espíritu científico nos huele que esta explicación natural, materialista y evolutiva debe de estar mucho más cerca de la realidad de lo que pasó que cualquier otra explicación alterna, (particularmente esas otras explicaciones que envuelven fantasmas, dioses y otros entes invisibles e inmateriales con poderes mágicos que usualmente nos proveen las religiones).

Sin embargo, muchas personas educadas e inteligentes (particularmente posmodernos en las ciencias sociales y los estudiantes que han infectado con sus doctrinas) se rehúsan a creer que la ciencia tenga el poder de explicar nada que tenga que ver con el alma y el comportamiento humano. Piensan que estas cosas son esencialmente impredecibles e inescrutables. Que son algo cualitativamente diferente del resto de la naturaleza. Por lo que jamás podrán ser reducidas a las explicaciones matemáticas, lógicas, mecanicistas, y con leyes universales que se usan en otras ciencias naturales como la física, la química, o la biología.

Mi opinión personal es que jamás hemos visto nada que justifique esta creencia cuasi-mística de que los seres humanos somos mágicos, especiales y no sujetos a las leyes de la naturaleza como todo lo demás. Me parece que tiene que haber una explicación matemática y reducible a la física para todo lo que pensamos, decimos, hacemos, soñamos y sentimos. Que no la hayamos encontrado aún por ser este un problema horrendamente complicado, (y porque por consideraciones éticas es bien difícil usar el método científico y experimentar con cómo piensan los humanos), no quiere decir que tal explicación no existe. Mi "gut feeling" es que sí hay ecuaciones matemáticas y deterministas que predigan y expliquen en detalle todo lo que vamos a pensar, hacer o decir pues esencialmente somos robots "mojados" muy complicados, pero sujetos a las mismas leyes de la física, la química y las fuerzas eléctricas que cualquier otra máquina.

Ahora, es otro tema aparte si podremos nosotros algún día encontrar estas ecuaciones del alma, si las podremos entender aún si alguien las hallara, y si valdrá la pena pasar tanto trabajo para buscarlas o debemos conformarnos con explicaciones más débiles e impredecibles de alto nivel como las que se usan hoy en día.

lunes, 13 de octubre de 2008

La ciencia de medir e incrementar la felicidad

Como físico he criticado y analizado de afuera la psicología como una ciencia en pañales cuyo objeto de estudio es el más difícil y complejo que se conoce, y que no ha logrado en su historia la cantidad de logros concretos y cuantitativos que las llamadas "ciencias duras" que estudian el comportamiento del mundo natural tienen a borbotones. Y mi cantaleta siempre ha sido que muchos psicólogos en el mundo académico usan metodologías incorrectas y sus metas, aunque buenas y loables, no son las metas de un verdadero científico.

En las ciencias uno no busca cambiar o ayudar al objeto de estudio, uno busca entender como funciona y cuales son los mecanismos por los cuales hace lo que hace. En las ciencias uno debe buscar ser lo más objetivo posible (aunque eso sea imposible de forma absoluta), y la mejor manera de hacer esto es usar matemáticas y medir lo que se quiere estudiar con controles y resultados reproducibles que eliminen los prejuicios del investigador en las conclusiones sobre lo investigado.

Aquí les paso un excelente video de Martin Seligman. Un psicólogo que cree como yo que para convertir la psicología en una mejor ciencia hay que medir variables con números, hacer experimentos controlados, conectar los resultados con la genética y la neurofisiología, y hablar en un lenguaje claro y simple en vez de buscar activamente discursos obtusos y complicados llenos de palabrería incomprensible donde hablar y que casi nadie te entienda es sinónimo de "saber mucho". Seligman dirige el Positive Psychology Center de la Universidad de Pennsylvania.

Esta charla habla sobre la psicología positiva. Usualmente la psicología como ciencia trataba sobre las enfermedades mentales. Entender comportamientos extraños y anormales que causen problemas a los que los exhiben, y como aliviarlos. Pero eliminar la locura, el dolor, la depresión o la falta de autoestima en personas miserables las ayuda a ser menos miserables. Pero no las hace felices.

La psicología positiva quiere entender la felicidad. ¿Qué hace a alguien feliz? ¿Cuántos tipos de felicidad diferente hay? ¿Se puede incrementar la felicidad en alguien normal? ¿Se debe hacer esto por diseño o se debe dejar que ocurra a lo loco naturalmente como pasa ahora? ¿Cómo medir cuantitativamente la felicidad? ¿Qué secciones del cerebro y que sustancias bioquímicas, si algunas, son responsables del placer y la felicidad? ¿Es lo mismo el placer que la felicidad? Los psicólogos positivos modernos son científicos que quieren contestar estas preguntas y crear "tecnología feliz" para manipular los estados cerebrales responsables de la felicidad en los seres humanos.

No sé si lo lograrán. Pero la charla es excelente, y lo que más me gustó es que al oírla caí en cuenta de que, a pesar de todo lo que pasa en este país y de las cosas tristes o malas que me hayan pasado, yo soy una persona con suerte con una vida bastante feliz. Pero si inventaran una inyección o un implante para ser aún más feliz lo pensaría varias veces antes de comprarlo.




viernes, 13 de abril de 2007

Ciencias Sociales vs Ciencias Exactas RELOADED

Es bueno que lean el blog de uno. Aunque sea para decir que uno es un metiche que no sabe nada de lo que habla. Esos son los riesgos de un debate intelectual y hay que tomarlos. Uno de mis artículos anteriores sobre las ciencias sociales y sobre la relación de éstas con la Física y la neurociencia llamó la atención de Mario Núñez, el autor de uno de los mejores y más útiles blogs de todo Puerto Rico. En un artículo sobre el reduccionismo científico, el Prof. Núñez critica fuertemente mi posición de que uno de los problemas por los cuales las ciencias sociales no progresan rápidamente, y se ven empantanadas en debates y discusiones estériles entre varias escuelas de pensamiento, es que alguna gente (y enfatizo en que no son todos pues conozco muy buenos científicos sociales) en las ciencias sociales le sacan el cuerpo a las matemáticas, detestan el empirismo en la ciencia, y creen que el reduccionismo y el positivismo son doctrinas asqueantes que nadie debiera tomar en serio. El Prof. Núñez parece ser de estas gentes, aunque claro, él cree que esto es positivo y que así se debe hacer ciencia en las ciencias sociales.

Este es un problema filosófico viejo y nunca resuelto enteramente: el de la demarcación de la ciencia. ¿Qué es ciencia y que no lo es? La Física y la Química definitivamente son ciencias. De igual manera la Teología o la Astrología NO son ciencias. ¿Pero donde y como tirar la línea divisoria? ¿Qué hay del Marxismo, el Psicoanálisis, o hasta la Meteorología? ¿Existirán tales cosas como “Ciencias Secretariales” o “Ciencias de la Bibliotecología”? El nada más poner en duda que otra disciplina académica sea de veras una ciencia ya te ganará enemigos y agrios insultos, pero al menos me defiendo recalcando que hablo en mi carácter personal y que no soy el único que piensa de esta manera.

Déjenme ser meridianamente claro para que no me acusen falsamente tratando de tergiversar mis palabras: NO estoy diciendo que las Ciencias Sociales no son ciencias. Son ciencias en buena lid si se hacen bien. Mi opinión es que esa manera de estudiar el comportamiento humano que defiende el Prof. Núñez en su artículo no conduce a progreso científico si por progreso en las ciencias se entiende la creación de teorías que expliquen como ocurre algo en el mundo que se consideren ciertas por un consenso de la mayoría de los científicos que estudian ese “algo”.

La ciencia trata sobre la búsqueda de la verdad, y como disciplina creada por humanos funciona mayormente por lograr un consenso entre los practicantes de la ciencia sobre qué cosas son ciertas, que cosas son plausibles, y que cosas son falsas. Y el consenso, (según filósofos como Thomas Kuhn o Karl Popper), lo determina LA EVIDENCIA EMPÍRICA. Un científico es esencialmente un cuentista que produce cuentos para convencer a los demás científicos que estudian lo mismo que él de que su cuento puede que sea “verdad”. Los cuentos de los científicos solo deben ser considerados por los demás SI Y SOLO SI no contradicen la EVIDENCIA EMPÍRICA.

Un “problema” con algunos psicólogos y sociólogos es que como su objeto de estudio son seres humanos y sociedades cuyos problemas producen tristeza, indignación y/o deseos de ayudar, pues naturalmente confunden su área de estudio con la búsqueda de maneras de ayudar o cambiar las situaciones injustas o peligrosas que ven al estudiar a las personas y las sociedades. Pero la ciencia no tiene como meta ni ayudar a su objeto de estudio ni cambiar su condición. La ciencia tiene como meta ENTENDER PORQUE PASA LO QUE PASA, no cambiar lo que pasa. Que conste, ayudar a personas con problemas, concienciar sobre prácticas deseables, criticar los problemas de nuestra sociedad y trabajar por un mejor país y una mejor comunidad son trabajos IMPORTANTES Y NECESARIOS. Pero estas cosas no son Ciencias Sociales, son Estudios Sociales, Ingeniería Social o Programas de Ayuda Psicológica. Las Ciencias Humanas y Sociales deben buscar entender porque los seres humanos piensan como piensan y actúan como actúan, individualmente y bajo influencias sociales. Entender, no cambiar.

Vuelvo y enfatizo que como reduccionista y como materialista que soy, creo que ese entendimiento TIENE QUE ESTAR en la genética y la neurofisiología. No hay más nada que haga a un ser humano pensar y actuar como humano. Un humano y un chimpancé se diferencian solo en un 1% de su genoma. Es en ese 1% de diferencia genética en la configuración de nucleótidos del DNA que está lo que hace a Beethoven, Newton, Einstein, Rafael, Picasso, Freud, Hitler, Bush o la Madre Teresa ser lo que son y actuar como actúan. Es de combinar esos 1% de genes que salen el lenguaje, la cultura y las sociedades humanas. Y creo que esta página tiene la forma en que yo creo que se hacen las mejores ciencias sociales modernas.

La crítica fuerte del Prof. Núñez alega que esta posición mía es “vieja”, “obsoleta” y que no refleja la “Física relativista, indeterminista y sistémica” de la Mecánica Cuántica y la Relatividad. Yo argumento que esto no es cierto. Y yo conozco algo de Mecánica Cuántica y Relatividad, aunque no me considero ni un experto ni una autoridad infalible. Puedo estar equivocado. Pero me lo tienen que DEMOSTRAR con lógica. Citarme la filosofía de Fritjof Capra, Bohr, Einstein o Oppenheimer no me impresiona. Igual que a Galileo no le impresionaban las citas de Aristóteles. Criticarme por arrogante, “ofensivo”, y de tener “ideas del siglo pasado” sobre algo de lo cual no sé nada tampoco lo considero válido. Una idea vieja no deja de ser cierta por ser vieja.

Que yo sepa NADIE HA DEMOSTRADO AÚN que el reduccionismo NO FUNCIONA o que el determinismo en la ciencia ES FALSO. Yo necesito pruebas empíricas o teoremas matemáticos demostrando imposibilidad. Máxime cuando el reduccionismo y el determinismo es lo que motivó a Newton, Maxwell, Boltzmann, Dalton, Darwin y Einstein, entre muchos otros, a lograr los impresionantes éxitos en la ciencia que lograron. Y cuando la evidencia moderna muestra que las objecciones al reduccionismo y el determinismo de Bohr, Heisenberg, Pauli o Born estaban basadas en información incompleta y filosofía sin pruebas empíricas.

Si uno quiere tener una ciencia que funcione, debe tratar de imitar a las ciencias que mejor funcionan. Al menos, eso me parece lógico a mí. Mi idea de una ciencia social matemática y avanzada es algo así como la psicohistoria de Hari Seldon en la novela La Fundación de Isaac Asimov.

Espero sus críticas y comentarios.

martes, 20 de marzo de 2007

Ciencias Sociales vs Ciencias Exactas

Básicamente el problema con las llamadas Ciencias Sociales es su falta de matemáticas, su dificultad para hacer experimentos reproducibles, y las malas mañas de muchos pseudocientíficos sociales de no querer usar ideas probadas en Física, Química y Biología como el reduccionismo, el positivismo, y el no hablar de cosas que no puedas ver y medir a menos que sea estrictamente necesario.

Una buena ciencia social debe ser reduccionista y basar todo comportamiento, emoción y fenómeno cultural estrictamente en explicaciones de genética y neurofisiología. La diferencia entre el ser humano y los demás animales esta básicamente en su cerebro. Los mejores científicos sociales y los que más rápido están progresando hoy en día son reduccionistas. Tratan de buscar donde están las emociones en el cerebro, como el cerebro desarrolló lenguaje y cultura, como el cerebro produce memes, y como estos se replican y evolucionan.

Las ciencias sociales deben poder reducirse a ciencias matemáticas basadas en el funcionamiento cerebral y en las interacciones físicas por medio del lenguaje y la cultura entre muchos cerebros. La sociología debe salir de la psicología que debe salir de la neurología que debe salir de la biología que debe salir de la química orgánica que debe salir de la física molecular. Si obvias uno de esos pasos la probabilidad de que te pierdas y empieces a inventar ideas locas crece exponencialmente. Debes poder de ver toda la cadena aunque sea aproximadamente y en principio, aunque no exactamente en la práctica.

Pero muchos científicos sociales parecen creer que empirismo, matemáticas y reduccionismo son conceptos anatemas y que no se deben usar. Le sacan el cuerpo a las matemáticas avanzadas (que no sean estadísticas) como el diablo a la cruz. Por eso no sacan los pies del plato.

Las ciencias sociales necesitan alguien que haga lo que Darwin para la biología, Dalton para la Química, y Newton para la Física. Hay que buscar ecuaciones matemáticas que describan el amor, el odio, la cultura y las relaciones de poder en la política y la economía. Hay que restringirse a explicaciones que puedan corroborarse empíricamente. Hay que estudiar las diferencias y semejanzas cerebrales y de comportamientos sociales con animales más simples. Para eso deben basar toda hipótesis social y psicológica en el estudio del cerebro y en la teoría de la evolución. Si no, no podrán progresar y serán unas "ciencias" wishy-washy y fatulas.