domingo, 25 de marzo de 2007

Ciencia y Religión

Como comenté brevemente en el artículo anterior de Gaia, muchos científicos modernos aunque no se llamen ateos le tienen serio repelillo a cualquier teoría que no sea estrictamente natural, reduccionista y sin mecanismos divinos o sobrenaturales. Por su parte desde el juicio de Galileo para acá, los cristianos, (aunque muchos dicen no tener ningún conflicto con la ciencia), prefieren ignorarla o hablar mal de los científicos en las Iglesias. Muchos cristianos están más o menos conscientes de que muchos descubrimientos científicos CONTRADICEN ABIERTAMENTE la Biblia y los dogmas de fé del cristianismo.

Si la teoría del Big Bang es cierta, el Génesis está mal. Si la Tierra es un planeta y gira alrededor del Sol, el libro de Josué y varios Psalmos están mal. Si la teoría de la evolución es cierta, todos los libros del Decálogo de Moisés están mal. Y así sucesivamente con la neurofisiología, la teoría de placas tectónicas, la Relatividad General y varias otras teorías científicas de importancia.

Los cristianos más sensatos (no los fundamentalistas religiosos de corte republicano en los Estados Unidos) optan por discretamente ignorar la ciencia sin pelear más contra ésta, porque aprendieron que van a perder todas las peleas. Deciden mejor tomar el camino de argumentar que la Biblia es un libro alegórico y que sí es la palabra de Dios, pero es que Dios hablaba en metáforas porque su pueblo escogido no entendería la verdad científica si se le hubiese explicado hace miles de años atrás.

La ciencia y la religión conviven hoy en día de manera suspicaz y en una tregua bastante inestable solo en las regiones del "misterio". Dios se refugia en las áreas que la ciencia no entiende muy bien todavía. Así muchos científicos cristianos (que los hay en todas partes del mundo) pueden seguir viendo a Dios en el origen del universo, o en la aparición por primera vez de la vida en la Tierra, o en los misterios insondables de porqué nuestro universo tiene la forma extraña que tiene y no otra.

Por eso mucha gente que quiere que ciencia y religión convivan armoniosamente a pesar de sus diferencias irreconciliables buscan citas de Juan Pablo II, Albert Einstein, Newton o Stephen Hawking donde estos se maravillan como niños inocentes de la impresionante belleza y armonía matemática del universo para argumentar que los científicos pueden creer en Dios y que la ciencia por más que estudia termina probando que Dios existe.

Pero la ciencia, y que es lo que dice sobre la naturaleza de nuestro mundo, se debe juzgar por sus teorías y por la EVIDENCIA que las respalda. No se debe discutir de ciencia con citas de una oración de algunos científicos, no importa quienes sean ni cuan importantes se consideren. La ciencia no se basa en modas ni en democracia. Una creencia científica no es válida porque la crea mucha gente o porque la diga alguien importante. Es válida solo SI SE PUEDE PROBAR lo que se dice. Esto es exactamente lo OPUESTO a la fé religiosa.

La fé es la antítesis de la ciencia. ¿Cual de las dos es mejor? Escoja usted la que prefiera. Pero tenga en cuenta este dato. Cuando la fé cristiana controlaba casi todas las naciones de este planeta (desde la era final del Imperio Romano por toda la Edad Media hasta la Ilustración a finales del Siglo 17) el mundo estuvo PRÁCTICAMENTE ESTANCADO. No hubo progreso significativo en más de 1,000 años de historia. En los últimos 300 y pico de años en que la ciencia tomó el control de la cultura y de los países desarrollados hemos tenido MILES DE VECES más progreso, inventos y descubrimientos nuevos. Esto es gracias a que hay una separación de IGLESIA y ESTADO, pero no hay ninguna separación de CIENCIA y ESTADO.

Esto debiera de ponernos a pensar, ¿no?

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Ante todo, felicitarle por su gran artículo. Tiene usted razón en prácticamente todo. Si no pudimos avanzar durante el medievo fue porque a un grupo de personas llamadas frailes y miembros del clero no les apetecía. Temían a que los nuevos descubrimientos pusieran en duda la veracidad de sus palabras. Realmente, el cristianismo se creó para unificar al Imperio Romano, ya que éste se desmoronaba, debido a la división de creencias en su pueblo.

Y es cierto que no hay que fiarse de las palabras de los científicos que han descubiertos grandes logros para la humanidad, aunque en ocasiones hay que reconocer que tenían razón. Por ejemplo, Lenin, uno de los presidentes de la antigua Unión Soviética, dijo que la religión es el opio del pueblo, y tenía razón, porque la religión ha afectado enormemente a la historia y desarrollo de la humanidad.

Aún así, por mucho que digan algunos que es posible, y deberíamos, unificar la ciencia y la religión, no creo que sea muy bueno. Hay cosas que por mucho que se esfuerce la ciencia, no logrará darle un significado puramente natural, como por ejemplo los poltergeist, las apariciones fantasmales, las psicofonías, los haces de luz negra (en España han habido), y demás fenómenos paranormales. Con ésto no quiero decir que lo pueda explicar la religión, ni mucho menos. La religión consideraría este tema "obra del demonio".

El mes pasado, leí en la revista Muy Interesante un debate entre un científico ateo y uno creyente. Al final, tras unas acaloradas páginas de intenso debate, llegué a la conclusión de que niguno de los dos tenía razón: el ateo aseguró que no es posible que una ente superior a nosotros nos crease para que le alabásemos, y ante cualquier duda de tipo religiosa, sus hijos no tuviesen más remedio que decirse los unos a los otros que Dios nos crea, y nosotros somos libres, y que todo lo que nos rodea lo creó él; y el creyente demostró cegarse por su religión, asegurando que no es posible la existencia de vida, a no ser que un todopoderoso lo decida voluntariamente, para ver como sus hijos se desarrollan, mientras le rezan y forjan un mundo de paz y armonía.

Por último, le repito que ha escrito usted un gran artículo, y hacen falta personas como usted en este mundo que parece cada vez más irracional.

Juan Ignacio Casaubon dijo...

Matemática, Física y Existencia de Dios
La indecidibilidad matemática,la aritmética moderna y la física no local (esta especialmente estudiada hoy en el departamento de Física de la FCEYN de la UBA), desarrolladas en el siglo XX pueden darnos una aproximación a la demostración de la existencia de Dios. Es dogma de la Iglesia que se puede demostrar racionalmente, es decir sin acudir a la religión ni la fe, la existencia de Dios a partir de la observación de la Naturaleza. El primero que da una demostración es Aristóteles que llega a la conclusión que debe haber un primer motor inmóvil. Luego Santo Tomás de Aquino establece las famosas cinco vías.También tenemos el testimonio de la conciencia que nos indica que es lo que está bien y que es lo que está mal. Por otro lado tenemos en nuestro pecho un ansia irrefrenable de felicidad que sólo sería llenada por Dios(y no acumulando placeres o dinero, por ejemplo). Por último todos los pueblos han tenido uno o más dioses. Estas demostraciones tradicionales suelen ser negadas por los positivistas, que sólo admiten el dato experimental y niegan la metafísica. Es que en el siglo XVII aparece la física moderna experimental para la cual el lenguaje (el de lanaturaleza) es la matemática. La teoría escrita en el lenguaje matemático de las fórmulas se compara con el experimento. En el siglo XX el teorema de Gödel establece la indecidibilidad. Es decir que aun con el mejor conjunto de axiomas matemáticos, no podrá deducirse si alguna determinada aseveración es cierta o no. Quedando entonces ésta en el pensamiento de un ser superior. Por otro lado Turing demuestra que no todo teorema matemático puede reducirse a algoritmos (es decir no será posible deducirlo por computadora, ¿un límite a la inteligencia artificial?). Por fin en aritmética, parece ya probado que siempre habrá problemas resolubles no resueltos, que Dios los conocería. En cuanto a la física, por su modo axiomático de construirse, cae en el mismo sistema de Gödel. Quedarían siempre zonas de la naturaleza inexplicables por el hombre. Pero si conocidas por Dios. Por último la física no local establece que puedo conocer simultáneamente el estado de un fotón por muy alejado que esté un observador mirando el estado del fotón que arriba a mi aparato (Einstein, Podosky, Rosen). Es decir fenómenos concorrelación ¿causal? física más rápida que la luz (faster-than-light). Sin embargo me es imposible avisar de este evento a la otra persona por ningún tipo de señal ya que estas no pueden viajar más rápido que la luz. Una mayor profundización en extremo técnica que abarca las desigualdades de Bell y los experimentos actuales con varios detectores parecen decirnos que la física no local nos lleva a plantearnos una falta de poder técnico para el hombre. No quieren ser estas rigurosas demostraciones sino un mosaico que nos habla de la existencia de un ser superior.

BIBLIOGRAFÍA

Mathematical Undecidability, Quantum Nonlocality and the Question of the Existence of God.
Alfred Driessen, Antoine Suarez Publisher: Springer; 1 edition (January 1, 2001) puede conseguirse en www.amazon.com

Dr Juan Ignacio Casaubon
Doctor en Física - UBA - Argentina
WEB:
http://es.geocities.com/jicasaubon
BLOGS PARA OPINAR:
http://expertouniversitario.blogspot.com
http://fisicayfe.blogspot.com
http://doblalapelota.blogspot.com/

Anónimo dijo...

Saludos profesor, usted tiene toda la razon. Ademas, no podemos olvidar que la experiencia ha demostrado que las religiones, además de que son las amenazas más grandes que pueden tener los avances en las ciencias, en las matemáticas y en la tecnología, también lo son para su sana y sabia utilización por parte de la humanidad. Incluso, en ocasiones afectan tanto el uso y el avance de la tecnología, de las ciencias y de las matemáticas, que producen un efecto sustancialmente negativo por partida doble.
Tanto así, que en muchísimas ocasiones fomentan que ocurran muertes, problemas sociales y restricciones a los derechos constitucionales y/o a los Derechos Humanos. Y lo más absurdo de ello es que la mayoría de los líderes religiosos, sabiendo el daño que causan, continúan con sus posturas religiosamente estúpidas e intransigentes en contra de la tecnología y de las ciencias. Bajo el estúpido pretexto de que ellos tienen dizque el mandato divino de sus fabricados dioses de asumir tales posturas.
Esa intolerancia de la mayoría de las religiones hacia las ciencias, la tecnología y las matemáticas siempre ha estado presente desde el comienzo oficial de las religiones. Así, en el caso del cristianismo, ya desde pleno siglo IV, cuando el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Estado, podemos ver claros indicios de peligrosa intransigencia religiosa hacia las matemáticas.
Hasta el extremo de que uno de los padres de la corrupta iglesia católica, específicamente Agustín de Hipona, les decía a los atolondrados cristianos de su época, que «el buen cristiano debe permanecer alerta de los matemáticos…existe el peligro de que los matemáticos hayan hecho una alianza con el demonio para oscurecer el espíritu y confinar al hombre en las ataduras del Infierno.»

En fin, sobre este interesante tema, le recomiendo un libro muy controversial escrito por un boricua. Ese libro se llama La Maldad y la Imbecilidad de tu Dios y de tu Religion.

Hasta donde tengo entendido, ese libro solo se puede conseguir a traves de Amazon y Barnes and Noble, ya que las librerias de Puerto Rico no lo quieren vender por lo controversial que es.

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Cruc dijo...
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Cruc dijo...
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Cruc dijo...

En mi opinión sólo dejas ver tu ignorancia en la historia medieval afirmando que no hay avances significativos durante mil años. Primeramente define qué sería un avance significativo para el contexto medieval. Sólo repites una leyenda negra sobre la época medieval a la que se le considera oscura, estancada e ignorante, te propongo que eches un vistazo a la historia de forma realmente crítica.
Considero que tu perspectiva que cae en afirmaciones generales y es un tanto equivoca.

Ramón López dijo...

Yo no afirmé que no hubo avances en el Medioevo. Si los hubo y la historia de la ciencia y la filosofía medieval es amplia y bien documentada. Solo afirmo que comparada con el progreso en los últimos 300 años, los mil años anteriores parecen "prácticamente estancados". El progreso era extremadamente lento y reducido, precisamente por la ubicuidad de la mentalidad religiosa dominante en esa época.