Yo sigo diciendo que este planeta hay que tirarlo a pérdida y mudarnos a Marte si queremos salvar a la raza humana de su casi segura extinción como especie en los próximos 200 años o menos. Si no es la sobrepoblación, o una guerra nuclear, o la falta de petróleo barato, o la deforestación, serán los efectos del calentamiento global. Problema que conocemos desde hace años, pero sobre el que no se hace nada y todavía los grandes millonarios y corporaciones multinacionales de este planeta se rehúsan siquiera a aceptar que existe.
Se habían cifrado muchas esperanzas en que luego de salir de Bush y la derecha republicana comprada por los magnates petroleros, ahora los Estados Unidos con Barack Obama de presidente iban a hacer algo para intentar reducir las emisiones de CO2, que es el principal gas contaminante responsable del efecto invernadero que está lenta pero seguramente calentando la atmósfera de este planeta. Pero como todo otro ejercicio en politiquería y figureo vacuo esta Cumbre Climática realizada en Copenhagen quedó en nada. Solo produjo bochinches, discursos babosos, y ningún acuerdo con límites de emisión o intentos de que los principales culpables asuman su responsabilidad por este problema global que terminará afectando más a los países costeros pobres y subdesarrollados.
Luego de las montañas de data científica, de discursos de veintenas de jefes de estado, y de inmensas protestas multitudinarias, la cumbre finalizó con un set de acuerdos aguados no vinculantes que ponen encima de la mesa la financiación a corto (30,000 millones de euros) y largo plazo (100,000 millones anuales a partir de 2020) contra el problema, y retrasan el establecimiento de las cifras de compromisos de reducción de emisiones de CO2 de los países ricos y las acciones voluntarias de mitigación de los países en desarrollo hasta otra reunión en el 2010. Terminaron con un patético texto de 3 páginas, mayormente de buenos deseos de los países firmantes, desde un borrador de 180 páginas que había escrito la ONU (el UNFCCC) para comenzar las discusiones en septiembre pasado. Y con muchas críticas de varios países que se rehusaron a firmar el acuerdo y de cuyas objecciones “se tomará nota” a la hora de publicar los resultados de esta patética conferencia internacional.
Y esto uno lo debe comparar con las intensas campañas de meter miedo y desinformación que crearon los republicanos y la derecha europea en YouTube y la Internet acusando de fascistas a los participantes y de que había un complot secreto (a la los Illuminati) para esclavizarnos a todos y crear un Nuevo Orden Mundial usando esta conferencia como pretexto.
Tal como predijo Al Gore, esta Conferencia demuestra lo pendenciera y débil de voluntad que es nuestra especie humana ante los grandes riesgos que se nos presentan. Si seguimos dependiendo de políticos sin espina dorsal nos vamos a joder todos.

