Terminó la V Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago con un sabor agridulce para el Presidente gringo Barack Obama y los presidentes latinoamericanos que allí iniciaron la búsqueda difícil y espinosa de una nueva era de relaciones diplomáticas justas y equilibradas entre Norte y Latino América después de los terribles años negros de las últimas décadas, y una triste historia de explotación y desprecio de siglos. Esperemos que aunque todavía no hay acuerdos concretos, Obama saque un ratito y lea el libro de Galeano y piense un poco en como mejorar las relaciones con la América hispana, pues mucha falta le hacen esos mercados emergentes en estos tiempos de vacas flacas.
La colonia de Puerto Rico, aunque no tiene representación ni nada que decir como la Cenicienta de este hemisferio (sin hada madrina que la ayude, y con su Comisionado Residente orgulloso de ser un limpiabotas de la delegación gringa sin derecho a decir ni jí) al menos tuvo al Presidente Daniel Ortega de Nicaragua como su portavoz, recriminando una vez más a los Estados Unidos por seguir teniendo a la isla como su colonia anacrónica y bochornosa mientras se llena la boca de palabras rimbombantes como “democracia”, “justicia” e “igualdad”.
Y dijeron Juan Dalmau y Fernando Martín que estas intervenciones de Daniel Ortega y Hugo Chávez no son exabruptos improvisados, sino parte de una planificación que el PIP lleva haciendo desde el Congreso por la Independencia de Puerto Rico que se celebró hace 2 años en Panamá, y que se ha venido trabajando pacientemente en el Comité de Descolonización de Naciones Unidas, con congresistas, uniones y líderes hispanos y afroamericanos en los EE.UU., en la Confederación de Partidos Políticos de América Latina (COPPAL), en la Internacional Socialista, y ahora en la Organización de Estados Americanos (OEA). El PIP ha estado moviendo sus fichas calladamente y tras bastidores para lograr un casi unánime consenso latinoamericano en apoyar la descolonización e independencia de Puerto Rico en cuanta cumbre, organización, asamblea o Foro participe Estados Unidos a nivel diplomático internacional. Y el PIP con su 2% logra más en la arena de política internacional y estadounidense que el PPD y el PNP con su 98% para el boquiabajismo.
Muchos en Puerto Rico se burlan de tal trabajo diplomático, y dicen con sorna y desprecio que en vez de estar viajando y conversando con líderes latinoamericanos el PIP debería dedicarse a convencer a la gente aquí en Puerto Rico para salir del bochornoso 2% que sacó en las últimas elecciones.
Todas esas burlas idiotas están picando fuera del hoyo. La independencia no va a venir porque otros gobiernos latinoamericanos la pidan. Va a venir cuando los americanos se cansen de la colonia de Puerto Rico y vean que no les produce ganancia a ellos. El que todos los gobiernos del mundo recriminen públicamente a los Estados Unidos una y otra y otra vez por tener abiertamente una colonia ilegal e inmoral en contravención al derecho internacional en pleno Siglo 21 no obliga a los EE.UU. a dar la independencia unilateralmente, pero aumenta la molestia y el sentido de urgencia de bregar con el caso colonial y terriblemente postergado de PR.
Por eso el PIP hace tanto trabajo en Latinoamérica, en el Congreso gringo, y en Europa, y es muy efectivo en eso. Eso no trae la independencia pero ayuda a forzar la descolonización. Y la historia les ha enseñado a los que saben que una vez un imperio decide salir de sus colonias el caso siempre se resuelve no para beneficio ni de acuerdo a lo que quieran los colonizados, sino para beneficio del COLONIZADOR.
Ahora los independentistas somos 2% y no ganamos ni una elección para "dog catcher" del municipio. Pero cuando los gringos hablen y digan que se acabó el pan de piquito colonial y que la estadidad no es opción real, verás como todo cambia y aparecerán muchos independentistas de entre los valientes que no salgan huyendo pa la Florida o mueran de un infarto al confrontarse con la realidad económica monda y lironda.
En el PIP corremos un maratón histórico, no una carrerita de 100 metros. Los resultados electorales en una colonia dependiente y sin democracia real son pasajeros y predecibles. Nosotros contamos con la lógica, la inteligencia y el entendimiento de las fuerzas de la historia, la geopolítica y la economía. Esas pueden más que los votos de los cuponeros adictos a fondos federales que se creen que Tío Sam los va a seguir manteniendo por toda una eternidad.

